10 abril 2013

El bizcocho ideal para tartas decoradas...

... o la receta que te hará quedar como una reina



Vale, que no cunda el pánico, ¿Te han invitado a una cena y te toca llevar el postre? Don't worry, no compres un brazo de gitano de la pastelería de debajo de casa de tus amigos (encima poco previsora). Prepara tu misma un pastel, quedarás como una reina y encima te lo pasarás genial haciéndolo.

De recetas para bizcochos hay muchas, que digo muchas, muchísimas! Casi tantas como personas que las hacen, posiblemente si compartís la vuestra con una amiga os diga, "pues yo no le pongo aceite, le pongo mantequilla" o "¿¿Tres huevos?? ¡¡Que dices!! Cuatro como mínimo", por lo tanto, el bizcocho que os propongo, es el que yo uso y que me va mejor por su consistencia y sabor... mmm.... vainilla. 


He probado un montón de recetas, unas quedaban súper esponjosas, pero no aguantaba bien el montaje del layer cake, otras quedaba un mazacote de bizcocho que ni con tres vasos de agua lo tragabas, demasiado dulces, demasiado caras (es que algunos ingredientes... madre mía!) al final he hecho una adaptación con productos que se pueden encontrar en los súpers de aquí sin problemas, básicamente de recetas inglesas. Os propongo la receta adaptada para un layer cake de tres pisos de bizcocho y 15cm de diámetro (ideal de 5 a 6 comensales normales) o 4 muy golosos jejeje. 
Es un bizcocho de vainilla con almíbar de azúcar. 

Esta receta os puede servir de base para cualquier tarta que queráis hacer mediante unas pequeñas variaciones dependiendo del sabor que deseéis... ¡Arriba la imaginación!

Ingredientes

♥ 200gr de harina
♥ 200gr de azúcar
♥ 200gr de mantequilla
♥ 4 huevos M
♥ Una pizquita de sal
♥ 1,5 cucharadita de levadura
♥ 1 cucharadita de vainilla en pasta
Ingredientes para el almíbar

♥ 150ml de agua (del grifo no, que nos conocemos)
♥ 150gr de azúcar
♥ Una cucharada de vainilla en pasta

Preparación

Lo primero que debemos hacer (aunque sea un rollazo) es tamizar la harina junto la levadura. Lo ideal es un tamiz, lo más fino posible, en su defecto, un colador de cocina sirve. Esto hay que hacerlo tres veces. Truco: Yo uso dos bols (para pasar de uno a otro) bastante más grandes que el tamiz que uso, para que no se llene todo de harina.

Cortar en cuadraditos la mantequilla que previamente hemos sacado de la nevera (unas dos o tres horas antes). Batir los huevos ligeramente en un cuenco limpio y seco.

Juntar la mantequilla, la sal y el azúcar en el bol de la mezcladora eléctrica y batir hasta que quede una mezcla esponjosa. Añadir poco a poco los huevos sin dejar de batir. Cuando estén incorporados con la masa, añadir poco a poco la harina y seguir batiendo unos 5 minutos a velocidad baja. Añadir la vainilla en pasta.

Engrasar y forrar los moldes para el pastel con papel de horno y precalentar el horno a 175º.


Dividir la masa en tres partes iguales (más o menos 250gr de masa por molde) y repartir en tres moldes iguales (en su defecto hornear por separado en el mismo molde). Hornear durante 20 - 25 minutos o hasta que salga limpio un palillo.

En un cazo pequeño preparamos el almíbar, los 150ml de agua y los 150gr de azúcar a fuego bajo, hasta que se disuelva el azúcar completamente. Apagar el fuego y añadir la vainilla, no dejar de remover hasta que no se disuelva del todo. Dejar enfriar a temperatura ambiente.

Cuando el bizcocho esté listo, sacar del horno y esperar 10 minutos para desmoldar. Mientras todavía esté caliente mojar con el almíbar. Se puede usar un pincel para ello, personalmente utilizo un biberón porque es más limpio y se empapa todo bastante bien. Además si sobra, lo podemos guardar para otro bizcocho :)



Cuando se hayan enfriado, envolver en film transparente cada uno de los bizcochos y dejar a temperatura ambiente hasta el día siguiente, de esta manera no se desmigarán ni romperán cuando les demos forma.

Cuando vayamos a decorarlo (preferiblemente el día que maravillaremos a todos con  nuestra pequeña joya) cortar con una lira lo que sobre de bizcocho para dejarlos completamente planos y decorar según la receta.


Nota: No guardarlo en la nevera o se pondrá duuuuuuuuuuro como una piedra.

¡Buena suerte!